¡ Bravo
!
Empezaremos con una cita de un crítico famoso,
que nos parece fundamental: "La práctica pictórica
nunca ha estado tan vivaz. (…) Representa una manera de pensar
visualmente y de comunicar ese pensar visual del cual la colectividad
no puede prescindir. ¿Debería uno descartar el pensamiento
escrito simplemente porque coexisten eficaces medios de expresión
muy atractivos como el cine y la televisión? El pensamiento
escrito persiste a pesar de la computadora".
Proponemos esa referencia porque, con una frecuencia creciente, incluso
en nuestro medio, se tiende a relegar la pintura y a oponerle otras
categorías como la instalación y el video. Sucede ese
fenómeno en las Bienales, pluralizadas en los medios de expresión
visual, que, por el tratamiento dado a la pintura, casi la "acomplejan"… otorgándole
los mismos galardones que a otras categorías, muy minoritarias.
Indirectamente, se desestimula a los pintores, que se sienten marginados,
presionados, sino confundidos en su vocación primera, la pintura..
Vigencia de la Pintura
Nos alegramos pues infinitamente que haya todavía Concursos
de Pintura, y de Pintura solamente, como el que celebra Casa de Teatro
anualmente. La participación , con 178 obras, demuestra el buen
fundamento de esta exclusividad.
Por otra parte, el concepto de pintura ha evolucionado, y hoy en día
se admiten como parte de la expresión pictórica el collage,
el ensamblaje, las técnicas mixtas de todas clases, hasta los
relieves de la esculto-pintura. Lo que debe permanecer es la existencia
de un soporte plano, el lenguaje del color y el predominio de la bidimensionalidad,
aunque se integren a la superficie objetos y elementos emergentes en
el espacio.
Esta diversificación, la observamos en el Concurso de Casa de
Teatro, a pesar de que la gran mayoría de los concursantes siguen
adscritos a una estricta pintura-pintura, o una formulación
pictórica, animada por texturas, papel o tela encolada, inserción
de escritura, introducción de dibujos o de estampación
gráfica. Un en riquecimiento y variabilidad matérica,
no solamente completamente admitido, sino requerido por ciertos
concursos internacionales de "pintura extendida"
El éxito del Concurso, en términos de participación,
constituye pues un testimonio de la vigencia de la pintura y de la
necesidad de certamenes que, al igual que el de Helvetas.-Casa
de Arte en Santiago, ofrecen premios de monto modesto -sin olvidar
el incentivo metálico importantísimo de las menciones-.
Estos son considerados más accesibles y probables, para los
artistas emergentes, que las sumas extraordinarias de nuestras dos
grandes Bienales.
Anteriormente, este Concurso se destinaba a los que no pasaban de la
treintena, pero hay dos o tres concursantes que casi duplican
ese umbral cronológico. ¿Se eliminaría el limite
de edad, a pesar de que la inmensa mayoría de los participantes
son muy jóvenes? Así mismo, se sustituyó el caracter
nacional del concurso por una apertura internacional, extensión
que no ha resultado ahora, a diferencia del Concurso de Literatura.
Las ediciones futuras fijarán sus opciones al respecto.. …
Rasgos sobresalientes
Las obras admitidas y las premiadas enseñan que la joven pintura
respeta el oficio y se inscribe en la modernidad dominicana: nueva
figuración, expresionismo figurativo -dominante- o abtracto,
combinación de abstracción y figuración en una
misma obra. La impronta voluntaria del dibujo generalmente se une al
impacto cromático, siendo el negro un color brillante -según
lo quería Matisse-. El lirismo a menudo se manifiesta, la emoción
siempre.
Si definimos el arte contemporáneo como una vanguardia perpétua,
todas las obras seleccionadas, sin ser complacientes, evitan las estridencias
y la provocación: son pintores, casi siempre ajenos al arte
de ruptura.. Encontramos influencias -bienvenidas cuando no se exceden-,:como
las de Jean-Michel Basquiat, Paul Giudicelli, Raúl Recio, Fernando
Varela, Tony Capellán Philip Pearlstein., pero las obras supieron
conservar creatividad y un sello propio..
Ahora bien, agrada, sobremanera, la reflexión sobre la sociedad
y los problemas -individuales o colectivos- que sugieren y transmiten
estas pinturas. Hay muchas clases de compromisos, y tampoco podemos
exigir un arte militante. Sin embargo, recordando las obras maestras
dominicanas de los 60, notamos que la generación del 2000, se
hace eco de los dramas y las preocupaciones, sin caer en el sectarismo
ni el panfleto.
Algunos de los temas abordados son la violencia y el miedo, los abusos
y la violación, la cuestion haitiana, el acoso, la pobreza y
el hambre, el tránsito urbano, el envejecimiento. Hasta se llega
a la defensa de la pintura y de las bellas artes. Es definitivamente
una pintura solidaria y con riqueza conceptual, enmarcada ideológicamente
en la actualidad, dominicana y universal,
No pocos pensarán que la selección ha
sido severa, unas veinte obras en total, lo que explica el alto nivel
de la exposición. Cada uno de los artistas presentados, sean
titulares de premios, menciones o simplemente seleccionados, merece
un voto de confianza y la esperanza de que pueda seguir adelante con
la misma valentía pictórica. Ha sido muy árduo
para el Jurado atribuir los galardones… pero lo ha hecho, a
unanimidad, una decisión por consenso al igual que la selección. ¡Fortalece
a los artistas y sus obras, cuando tres personalidades distintas están
plenamente de acuerdo y lo manifiestan!.
Cada año este Concurso señala un avance cuantitativo
y cualitativo, y ahora. las obras expuestas no desmeritan ante las
participaciones de cualquier gran certamen nacional La Pintura dominicana
joven tiene salud y brío. Gracias mil a Freddy Ginebra, a Casa
de Teatro y a sus mecenas.
Marianne de Tolentino
Miembro del Consejo de Administración de la Asociación
Internacional de Críticos de Arte.
Santo Domingo, Enero, 2006 |