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Confort, belleza y
poesía en las obras de Ramón
Castibú.
Por Danilo de los Santos – Miembro de ADCA/AICA
Situándonos con una visión aérea o
superficial sobre el desarrollo isleño del mueble; situándonos
también al margen del mobiliario de modernidad orgánica
o funcional, así como de otros tantos muebles exóticos,
de replica, kitsh y neobarroco que inundan el mercado; y situándonos
además frente a una producción local que ofrece los
caracteres de una gran industria, nos preguntamos si arquitecto,
decoradores, mueblistas y otros artistas están buscando
las definiciones para un nuevo mueble contemporáneo identificado
por su criollismo. Es decir, un mueble que además de la
hechura dominicana y de sus materiales nativos, ofrezca unas conceptualizaciones
de inventiva o de recreación. A esta triple condición,
la del hacer, la del recurso y la del concepto, se aproxima un
mueblista llamado Ramón Sánchez.
Con algunos años de estudios universitarios y una vocación
autodidacta hacia la elaboración de artefactos decorativos,
Ramón Sánchez comenzó a desarrollarse a partir
de su negocio “La Jungla”, una cafetería
decorada con elementos artesanales y rústicos, entre los
que figuraban unas lámparas que había construido
y que recibieron demanda comercial. La fabricación de tales
objetos y el impacto que le produjo una caída rama de bambú,
le llevaron a producir muebles con la caña de esa
planta gramínea. La provocación de la naturaleza
estimulo una doble necesidad, la material y productiva, impulsada
para mediado de los años 1980. La exposición de sus
primeros muebles le llevaron a entender lo que expresaba Sylvie
Cadente, sobre las artes del entorno. Estas “ No son obras
destinadas únicamente a procurar a ciertos iniciados satisfacciones
intelectuales, ni tampoco meros objetos de contemplación
o deleitación, sino que sirven al hombre en su esencia diaria,
proporcionándole el confort y la complacencia junto con
la belleza y la poesía”.
Decidido a intensificar la vocación en un arte que comenzó a
satisfacer los íntimos sentidos, Ramón Antonio Sánchez
decidió cambiar “ La Jungla”, su expendio al
menudeo. El busco la Caña Brava conocida como “Castilla”,
asociándola a “Bambusa”, el genero al que pertenecen
las plantas milagrosas del Oriente y cuya siembra en el país
hace mover laderas territoriales. De tal vinculación
o maridaje nació CASTIBÚ, una inserción mueblista
que se abre camino desde el corazón cibaeño, desde
donde recolecta Bejuco Pabellón de la poda de madres que
se preserva en la alta Cordillera, e igualmente recolección
de Acacia magium, pieles, guano, metales, cerámica, telas,
colores y modos que como el “Suix” adquieren un poder
simbólico. La sumatoria de esos elementos obtenidos como
cosecha se convierte en una provocación visual de la naturaleza
restituida en el mueble.
Ramón Antonio Sánchez o Ramón Castibú,
como podríamos llamarle en reconocimiento a la magia artesanal
de sus muebles, es poseedor de unas bondades que se resarcen en
el entorno arborizado, a donde acude para meditar sobre la necesidad
de producir la originalidad y lo distinto frente a los modelos
de otros. Esas bondades suyas, constituyen de cuerpo presente
un estado de gracia medular que tiene su raíz en el oriundo
Gurabo, zona sub-urbana santiaguense que comenzó a desarrollarse
para familias bucólicas con verdes alrededor y luces que
por las noches movían nimitas como estrellas diminutas.
Aquí en Gurabo aprendió Ramón Sánchez
a conocer las especificidades de las plantas y las condiciones
para producir unos cortes que permiten el retoño. En Gurabo
también ha establecido trincheras artesanal de unos enseres
que como muebles o accesorios de relación, lo identifican
geográficamente. Aquí a aprendido a evolucionar,
buscando y reinventando como necesidad interior.
Su obra manifiesta el espíritu de un recreador
cuyo lenguaje indudablemente expresa aspiraciones y dominios artísticos.
Por otra parte las obras de este mueblista, en si mismas, se caracterizan
por un virtuosismo denotativo del fragante aprovechamiento del
recurso ecológico. El carácter virgen de la madera,
su elocuente rusticidad textual y el aprovechamiento respetuoso
de unas deformidades, mas que intrincar los diseños acentúan
una deseada o inevitable condición estilística. Un
manifiesto de pureza ecológica, imaginativo, y con seña
de asimilar determinados tipicismos, definen el estilo de Ramón
Castibú, un mueblista que difícilmente pasa desapercibido
por que en humanidad tiene adherida la fragancia de lo muy criollo.
EXPOSICIONES
1986
- 3ra. Feria PROAPE, Santiago.
1988
- Expo-mueble, Hotel Dominican Concorde, Santo Domingo
1989
- Exposición de Arte, Casa de Arte, Santiago
- 5ta. Feria, PROAPE, Santiago
- Expo Cibao, PUCMM, Santiago
1990
- The Summer Florida Furniture & Accessory Market, Miami Beach,
Florida.
1993
- Exposición Thomas Hoff, Hambuergo, Alemania.
- The 41 st. Florida Furniture & Accessory Market, Miami Beach,
Florida.
- Primer Bienal del Mueble, Universidad Ibero-Americana, Santo
Domingo.
1994
- 3ra. Feria Nacional del Mueble, Feria Ganadera, Santo Domingo.
- Muestra Caribe, Ayuntamiento de Santiago.
1995
- RÚSTICO, La Galería de Altos de Chavón.
1996
- Exposición Tony Whitfield, Soho, New Cork.
- ORIGENES, La Galeria de Altos de Chavón.
1998
- ESENCIA ECLÈPTICA con Leo Nuñez, La Galería
de Altos de Chavón.
1999
- RUPESTRE, La Galería de Altos de Chavón.
2001
-LABRADOS, Castibu, Santo Domingo
2002
- SABOR A MONTE, La Galería de Altos de Chavón.
2005
- 1er lugar Concurso de Diseño del Mueble, ASONAHINCO, Santiago.
Apertura de
la exposición
“Tribal” del artista Ramón Castibú. Sala Paul Giudicelli,
Casa de Teatro (01/02/07)
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