
Historia de una casa que respira y habla en
República
Dominicana - Por Julio
Alvarado - New
York / Diciembre 2005
Mucho antes que se que se promulgara la ley o se constituyera
lo que hoy se conoce como la Secretaría de Estado de Cultura en
República Dominicana, existía Casa de Teatro. Es que es
sobre todo, además
de una casa de cultura, una casa de la vida, una casa de la expresión
y el pulso de lo que han sido las últimas tres décadas
de la cultura dominicana. A fuerza de voluntad, deseo, mucho cariño
y esfuerzos propios Freddy Ginebra Giudicelli, ha sido el responsable
de que hace 31 años en la República Dominicana exista una
institución cultural independiente de cualquier gobierno y de
padrinazgos de ocasión.
Surgida en el 1974, en los años difíciles de la intolerancia
y la persecución de todo aquello que oliera a “roca izquierda”,
se ha mantenido victoriosa promoviendo nuevos y conocidos valores artísticos.
Exposiciones, espectáculos de música, sala de ensayos,
formación de grupos de teatro, escuela de danza, grupos de fotografía,
noche de jazz, de nueva canción, o noche de boleros, teatro de
títeres y reuniones de poetas, todo esto y más es Casa
de Teatro, sin olvidar sus concursos en las diferentes vertientes del
arte, en especial los concursos literarios, que empezaron siendo uno
de los más apetecidos por los escritores locales y que cuentan
ya con una proyección y notable prestigio internacional. (Para
información sobre los concursos ver www.casadeteatro.com).
Freddy Ginebra es el “verdadero padre de nuestra democracia”,
dijo de él el músico dominicano Guillermo Cárdenas,
en un concierto que preparó especialmente para él en la
librería Calíope del Alto Manhattan, el último domingo
de octubre del año pasado, y donde nos acercamos, previo “amarre” de
César González, presidente de librería Calíope,
para entrevistarlo. Quizás parezca exagerada la expresión
de Guillermo Cárdenas sobre Freddy Ginebra, al igual que un vecino
que lo propuso para presidente del país y llegó a recoger
firmas para esos fines o cuando un niño lo confundió con
Santa Claus; y es que Freddy Ginebra Giudicelli tiene ya un espacio muy
bien guardado en el corazón de la República Dominicana;
atreviéndose a formar Casa de Teatro, dio voz, liberó expresión,
rompió barreras, en una época en que las libertades civiles
dominicanas estaban seriamente maltratadas.
El jueves anterior a esta entrevista, había estado presentando
en la Librería Calíope sus libros Antes de que pierda
la memoria y Secretos Compartidos, así como la colección
de libros editados por Casa de Teatro. Su libro Secretos
Compartidos es una recopilación de entrevistas que van desde una
que le hizo a Jorge Luis Borges en 1985 y extravió por muchos
años, hasta conversaciones con otros escritores y artistas como
Alicia Alonso, Gonzalo Rubalcaba, Mario Benedetti, García Márquez,
Pablo Milanés, Juan Bosch y muchos otros.
Sabiendo que habían sido amigos, no pudimos perder la oportunidad
por preguntarle por el famoso y muy querido escritor dominicano ido a
destiempo, René del Risco Bermúdez. Su respuesta acerca
de éste fue rápida, casi en fuga, como si no quisiera que
la nostalgia lo atrapara.
Freddy Ginebra se comporta con la tranquilidad del que no tiene deudas
pendientes ni con nadie ni con la vida. Tiene la sencillez de los sabios
y su barba, ya blanca, y gestos nos hizo recordar por momentos algún
hermano Lasallista de los ’70. Sus respuestas son directas y sin
pretender crear ninguna impresión. Sonríe con franqueza
y hace sentir como si se fuera viejos amigos.
La historia de la cultura y de la comunicación en la República
Dominicana le debe un capítulo importantísimo a Freddy
Ginebra. Éstas son algunas de las preguntas que concedió respondernos,
dentro de su apretada agenda a su paso por esta ciudad a finales del
2005.
*Esta entrevista no se hubiese podido publicar sin la colaboración
de los amigos Miguel Sergio Delgado y Alex Guerrero.
JA: ¿Qué haces por Nueva York?
FG: Vine porque la librería Calíope me invitó. Vine
a presentar tanto mis libros, como los libros de Casa de Teatro. Hay
una relación sentimental muy grande con los dueños de Calíope…son
mi familia…y eso hizo inminente mi presencia aquí en Nueva
York.
JA: ¿Primera vez en Nueva York?
FG: Yo viví en Nueva York. Viví en Nueva York cuando era
niño, y viví en los años sesentas…yo fui
hippie en Nueva York en los años 60. Viví cuando niño
desde los tres hasta los cinco años, vivía aquí en
Manhattan…en la calle setenta y algo…y en la segunda etapa
vivía en Queens. Desde los veintiún años hasta los
veinticinco.
JA: ¿Qué hiciste en ese período acá?
FG: Estudié televisión y publicidad en NYU… En la
escuela conti-nuada porque ya yo era abogado. Quería estudiar
periodismo pero no pude porque era mucho dinero y no tenía mucho
dinero en esa época, entonces aproveché mi presencia aquí…
JA: A pesar de que el ape-llido Ginebra da a entender
familia de dinero en República Dominicana.
FG: ¡¿Qué cosa esa?¡ No todos los Ginebra son
ricos…a mí me daba mucho trabajo todo.
JA: ¿Eso fue antes del programa de televisión Gente, o
después?
FG: Antes de Gente…Gente se fragua acá, ya que aquí estaba
Héctor Herrera, quien fue mi socio en Gente, y aquí hablamos
de un programa de tele-visión.
JA: ¿Qué tiempo duró el programa
Gente?
FG: Ocho años.
JA: Alguna vez René participó en
Gente.
FG: No…siempre quiso ser parte de Gente…de hecho antes
de morir tuvimos una reunión, y me dijo que quería que
hiciéramos un programa de televisión…eso fue en
diciembre…y ese diciembre fue cuando murió…el tenía
un programa los sábados…y ahí muere antes de tiempo,
a los treinta y pico de años… él siempre dijo que
iba a morir a esa edad.
JA: Sí, verdad. Hay como algo de vida trágica. Aquel poema
de él, fechado en un hotel de Venezuela que empieza diciendo algo
así como “a esta hora estaré muriendo en mi país…” y
que se conoció póstumamente, parece casi inverosímil
por lo que tuvo de similitud con lo que fue el final de su vida, algunos
han dudado que fue de su autoría…
FG: Sí. Él tenía una premonición permanente
con su vida…
JA: ¿Eran contemporáneos ustedes?
FG: Me llevaba unos años a mí. Pero no mucho, dos, tres.
JA: ¿Qué hay de influencia detrás de los
inicios de lo que fue luego Casa de Teatro? ¿Cuál fue la
motivación
principal que genera Casa de Teatro, la influencia principal para su
primer impulso?FG. El deseo era que un hermano mío, Ángel Haché,
pudiera hacer teatro. Me lo dice, él está junto con Rafael
Villalona en el teatro Nuevo Teatro, y no tenían donde hacer teatro
y piden mi ayuda. Entonces me tiro a la calle a buscar fondos para hacer
un nuevo teatro y por ahí comienza todo. Pero lo que se pensó que
sólo iba ser para teatro, era tanta la necesidad que había
de un gran escenario para fotógrafos, para bailarines, para músicos,
para poetas, para escritores, que el teatro se convierte en una gran
casa de cultura, además era una época de mucha represión,
eran los doce años de Balaguer, era un espacio donde la gente
podía respirar dentro de 628 metros cuadrados, donde la gente
se sentía libre y podía decir lo que pensaba. Soy el tipo
de persona que creo que hay que darle el espacio a otro para que se exprese…esa
es la única manera donde uno puede crecer como ser humano o como
país, y en Casa de Teatro cada uno hacía lo que creía…yo
a veces no estaba de acuerdo con lo que decían pero me parecía
interesante que se dijera.
JA: ¿Qué tiempo tarda la transición
de Casa de Teatro de un lugar puramente de teatro a ese centro cultural?
FG: Eso fue instantáneo, eso no tuvo más salida que convertirse
en eso. Y la casa se convierte de verdad en una centro cultural… y
de paso el grupo que quería hacer teatro ahí se va de la
casa por eso, esa es una de las grandes razones por la cual se va, porque
ellos querían que la casa funcionase sólo para teatro y
yo no pude evitar la avalancha de grupos con necesidades en una ciudad
en que no había nada, en una ciudad donde la gente…necesitaba
eso. Fue en el momento donde en toda América Latina empezaron
a surgir casas como esa, y para mi sorpresa el otro día yo preguntando,
me dicen que de todas las casa culturales la única que queda en
pie es Casa de Teatro.
JA: ¿Casa de Teatro tuvo contacto inmediatamente con América
Latina y otros países?
FG: Bueno, se produce un evento llamado Siete Días con el Pueblo
que nos pone en el mapa inmediatamente y a ese evento viene Mercedes
Sosa, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Ana Belén,
Víctor Manuel, Bernardo Palombo, El Topo, Lucecita, Pí de
la Serra, etc. y….fue un salto que yo no podía esperar.
JA: ¿Cuáles contactos se formaron
a partir de ese evento?
FG: ¡Todos! Mercedes Sosa regresó a Casa de Teatro, Lucecita
volvió también y muchos otros, lo que pasa es que ha sido
muy difícil mantener Casa de Teatro como institución sin
fines de lucros y no todo lo que hemos querido hacer se ha podido.
JA: ¿Y con instituciones de otros países?
FG: ¡Todos!
JA: ¿Cuándo los doce años de Balaguer, tuvo problemas
Freddy Ginebra o la institución con respeto a la represión
y persecución que caracterizaron esos años?
FG: Yo personalmente no.
JA: ¿Y la institución?
FG: No, pero yo recibía mensajitos a cada rato donde me advertían.
Pero mucha gente de ahí, por ejemplo Ramón Leonardo y Expresión
Joven, lo metían preso a cada rato cuando salían de Casa
de Teatro…y pasamos momentos muy difíciles, pero debo reconocer
que no, que como tal la Casa no tuvo problema…la noche que mataron
a Orlando Martínez él iba a Casa de Teatro.
JA: ¿Te recuerdas de algunos de esos mensajes?
FG: …No…porque eran mensajes muy discretos…por ejemplo,
se me acercó un sacerdote persona que no quiero mencionarle el
nombre, me dijo que un señor muy importante le había dicho
a ese muchacho que se dejara de ese juego, que qué era lo que
yo estaba haciendo ahí, eran como consejos que me daban…
JA: ¿No eran amenazas directas?
FG: No, amenazas nunca. Nunca recibí amenazas formales.
JA: ¿Nunca se cerró Casa de Teatro
o suspendieron una actividad?
FG: Nada de eso.
JA: Sabemos que muchas personas empezaron en Casa
de Teatro y dieron sus primeros pasos ahí ¿puedes mencionar
algunos nombres?
FG: No me gusta mencionar nombres, decir nombres es compro-meterse… los
artistas son tan celosos entre ellos mismos…entonces para evitar
eso…
JA: entiendo, pero hubo muchos que pasaron y ya
eran conocido…Sonia
Silvestre llegó a estar en Casa de Teatro ¿ustedes se conocían
antes de Casa de Teatro?…
FG: Sonia empezó en un programa de televisión mío…Charytin
comienza en Gente, Fausto Rey comienza en Gente, Anthony Rios comienza
en Gente…yo siento que lo mío ha sido la evolución
de promotor permanente. Antes lo hacía en televisión, pero
ya al descubrir sin querer lo que era Casa de Teatro me comprometo tan
seriamente con la cultura y el quehacer cultural de mi país…mucha
de esa gente lo que hacen es que se suma a Casa de Teatro…y suma
Víctor Víctor, se suma Juan Luís Guerra, Michael
Camilo, Guillo Caria, pero no puedo decir que yo los descubrí;
pero Casa de Teatro se convierte así en un trampolín de
la cultura, y yo no quiero que sea más que eso. Lo que quiero
es darle la oportunidad a aquellos que no tienen ni nombre ni dineros,
y que sean y cuando que sean me refiero a que se puedan ser ellos mismos,
que sepan que tienen un espacio para expresarse y a veces también
descubrir su verdadera vocación. Muchas gentes han pasado por
Casa de Teatro y se han dado cuenta allí que su vocación
es de médico, de fotógrafo o carpintero. Mucha gente no
sabe lo que quiere porque no tiene la oportunidad. Y eso es lo que es
Casa de Teatro, un lugar de oportunidades, un techo para guarecer a todos,
escritores, fotógrafos, cantantes, a todos los artistas. Mira
por ejemplo, Fradique Lizardo y Nereida empezaron en Casa de Teatro,
y luego se fueron y formaron el Ballet Folklórico Dominicano…luego
de pasar por Casa de Teatro fue que ellos formaron el Ballet Folklórico
Dominicano…y es que eso es lo que es Casa de Teatro, un lugar
de oportunidades.
JA: ¿Cuáles son los mayores obstáculos que existen
en la promoción Cultural en la República Dominicana?
FG: La gente no tiene quien la represente, y los artistas no sirven para
eso…un artista es un artista, ya con el hecho de ser artista y
tener que sobrevivir es una lucha con él mismo primero y con todos
sus ángeles y demonios…eso es terrible…ellos necesitan
una persona que lo tomen de la mano y lo lancen.
JA: ¿En todas las áreas?
FG: En todas las áreas. Mira, los mejores no son los que están,
son los que tienen los mejores promotores. Una mujer como Maridalia,
por ejemplo, debería estar surcando por toda América Latina
y el mundo, pero no tiene quien le haga todo eso. Juan Luís Guerra
un día me dijo que quería que yo le representara y le dije,
Juan Luís ¡no!, porque vamos a dejar de ser amigos. Yo tomé a
Juan Luís y le hago su primer video, y traté de ayudarlo
en todo lo que pude…pero tuvo la suerte que conseguir un promotor
de esos que se colocan un cuchillo en la boca y salen a romper brazo
en el medio. Eso es lo que falta en República Dominicana, recursos
para promoción. Porque talento hay de sobra.
JA: Gracias Freddy.