Harold López-Nussa debuta con buen pie en RD- Alfonso Quiñones, Diario Libre 7-7-06 El primer premio de solo de piano en el Festival de Montreaux vino de la mano de su tío Ernán SD. Turbión de manos sobre el Petrof. Amasijo de teclas volando. Buena música. Comienzo soberbio el del Festival de Jazz de Casa de Teatro. Los culpables fueron Ernán y Harold López-Nussa, dos pianistas cubanos de diferentes generaciones que demostraron versatilidad, filin y virtuosismo en un concierto que pareció corto, brevísimo, gracias a la calidad de las obras asumidas. Ernán es un conocido del público dominicano, y sabida es la calidad de su propuesta en la que uno puede sentir la sabrosura de Lilí Martínez en los tumbaos, de Frank Emilio en la picardía, y de José María Vitier en el lirismo. Pero esta vez, la expectativa estaba puesta en su sobrino Harold, hijo de Rui López-Nussa, un excelente percusionista cubano. Harold López-Nussa comenzó sin aspavientos, sutil, y fue calentando el teclado hasta lograr momentos de verdadero fervor entre los presentes. "Memory of Tomorrow" y "Donna Lee" fueron dos de los temas que regaló. Pero, lo que no se dijo es que la mayoría de los temas que interpretó en solitario son composiciones propias, como "Echa", la primera de las piezas; "Timbeando" y otra que ni siquiera tiene título y que fue la primera vez que interpretó en público. Harold López-Nussa grabó en Francia, en el mes de noviembre, un disco con Felipe Cabrera y Manfarroll que aún no ha salido al mercado y que se encuentra en etapa de masterización. Precisamente ayer voló directamente desde aquí hacia París para completar esa etapa. Música a cuatro manos El plato fuerte de la noche estuvo en los dúos espectaculares que realizaron tío y sobrino, intercambiándose puestos y logrando aplausos que muchas veces estaban en el ambiente y que se aguantaban para no interrumpir el caudal sonoro de aquellas cuatro manos cantando prodigios y que tuvo su clímax en Los tres golpes de Ignacio Cervantes, un compositor clásico cubano y una pieza muy principal del repertorio cubano. Hubo una química total entre artistas y público de comienzo a fin, "algo que podía sentirse desde el mismo comienzo", dijo Ernán. Turbión de manos sobre el Petrof. Aplausos y abrazos. Comienzo soberbio el del Festival de Jazz de Casa de Teatro.
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